jueves, 14 de mayo de 2015

La importancia de llamarse tú.

Pude ser la rosa de sus días y él el príncipe de cada madrugada, pero no llegamos a ser inevitables. La realidad nos ha destruido de tantas maneras que con las caretas rotas y vencidos por las más dulces ilusiones, no nos permitimos bajar la guardia, nunca pudimos volar lado a lado. El universo me sigue negando el brillo de sus ojos, el tacto de sus manos y el sabor de sus labios, pero los sueños siguen siendo nuestros y aún podemos encontrar el camino de vuelta.

3 comentarios:

Vladimir Villalobos dijo...

Me gustó leer tu cuento la otra vez. Apenas me entero de que tienes un blog. Quizá sea más sencillo seguir tus letras por acá. Saludos...

fher cuellar dijo...

Qué es de vos? Urge saber de ti

fher cuellar dijo...

Qué es de vos? Urge saber de ti